Sustentabilidad, procurando el futuro de la industria vitivinícola
Amplia muestra de vinos de California y conferencia sobre la sustentabilidad de viñedos y bodegas fue realizada por el Wine Institute en la Ciudad de México. No debiera causar extrañeza que una industria que genera 330,000 empleos en California con un impacto económico en Estados Unidos de aproximadamente US$121 mil millones anuales, tome en serio todos los aspectos del negocio, incluyendo por supuesto el origen del vino: los suelos y los viñedos, así como los aspectos sociales y económicos asociados a la actividad de vitivinicultura en éste importante estado de la Unión Americana.

Como introducción al tema principal de la conferencia, Dan Berman consejero del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, comentó sobre la importancia del mercado potencial mexicano: “Aunque nuestra participación de mercado todavía es modesta, somos optimistas de que con la calidad que ofrecemos, podemos participar en el potencial y expansión del mercado mexicano”. Para atender los desafíos que plantea un contexto altamente competitivo, Berman comentó que la estrategia será: “expandir la base de consumidores apoyándose en restaurantes y enfatizar las actividades de comercialización y marketing de la región”.

Por otro lado, Allison Jordan, Directora de la Alianza de Vinicultores Sustentables de California (California Sustainable Winegrowing Alliance CSWA) y Directora de Asuntos del Medio Ambiente del Wine Institute explicó la misión y metodología del programa sobre vitivinicultura sustentable de la CSWA, un esfuerzo que tiene por misión: establecer prácticas sustentables de forma voluntaria basadas en altos estándares que puedan ser aplicados por toda la comunidad vitivinícola, mejorar la educación sobre la importancia de éstas prácticas con productores y comercializadores, demostrar que una estructura de autogobierno mejorará la viabilidad económica, asegurar el futuro del negocio y lograr resultados de forma acelerada a través de una efectiva comunicación entre empresarios y comunidad.

Allison Jordan, Directora de temas ambientales de The Wine Institute  

En una visión integral el Sustainable Winegrowing Program del CSWA se basa en tres áreas: la sustentabilidad en las prácticas de cultivo de uva y la producción del vino que tienen impacto en el ambiente (Environmentally Sound), adecuación a las necesidades e intereses de la sociedad en conjunto (Socially Equitable) y económicamente factible de implementar y sostener (Economically Feasible).

El programa ha generado como resultado un manual de mejores prácticas llamado The Code of Sustainable Winegrowing que se ha ido desarrollando y evolucionando por diez años, en el cuál han contribuido además de productores y bodegas, ambientalistas, reguladores gubernamentales y universidades.
El alcance del “Código” va más allá de temas de manejo de agua y reciclaje. A través de sus páginas se abordan las 227 mejores prácticas para la viticultura, manejo de suelos, manejo del agua para el viñedo, administración de pesticidas, calidad del agua, administración del ecosistema, eficiencia energética, conservación y calidad del agua en los procesos de bodega, manejo de materiales, reducción de desechos sólidos, recursos humanos, impacto en la comunidad y la calidad del aire.

El código funciona como una herramienta de autodiagnóstico para las empresas, ya sean productores de fruta, bodegas o ambos. De forma voluntaria, las empresas envían sus datos y reciben un informe detallado que les muestra las áreas que requieren mayor atención y fuentes de apoyo para cada aspecto de la agricultura o la producción. Se desarrollan planes de acción que guían la implementación de los cambios en la operación que posteriormente se evalúan dentro de un ciclo de mejora continúa.

"Aunque nuestra participación de mercado todavía es modesta, somos optimistas de que con la calidad que ofrecemos, podemos participar en el potencial y expansión del mercado mexicano”  -Dan Berman

Con respecto al manejo de pesticidas, las mejores prácticas están acordes con las corrientes actuales de viticultura, en dónde la salud del viñedo se trata de manejar a través de métodos naturales como el uso de ovejas en el viñedo para controlar la vegetación no deseada, cajas que funcionan como nidos para atraer aves benéficas que mantengan bajo control las poblaciones de organismos perjudiciales.

Un tema crítico para los productores californianos, ampliamente abordado en el código de sustentabilidad es el de la energía. Las mejores prácticas pretenden ayudar a los productores a reducir los insumos necesarios para sus procesos y a hacer un uso eficiente de la energía lo que ha dado resultados económicos evidentes para las empresas de acuerdo a los comentarios de Allison Jordan. El uso de energía solar, tanques con aislamiento y biocombustibles para los tractores son algunas de las herramientas para reducir el consumo de energía.

Jordan comentó que han documentado casos de negocio que demuestran que la recuperación de las inversiones en sustentabilidad van de 1 a 3 años en las empresas que inician la adopción de las prácticas, principalmente gracias al rubro de ahorro de energía, aunque el tiempo de recuperación varía de cada caso.

Un aspecto que llama la atención del código, es la consideración de la administración del personal en el campo y en la bodega como factor de gran importancia para el éxito de una operación sustentable. La educación y el entrenamiento, afirmó Jordan, son clave para llevar a la realidad estas mejores prácticas.

Existe un certificado de sustentabilidad que es otorgado por una entidad auditora independiente que verifica que la organización haya adoptado el código y sus 227 prácticas, cumpla los prerrequisitos, desarrolle los planes de acción y demuestre mejoras continuas en su operación, sin embargo aún éstos certificados no se muestran en las etiquetas de las botellas ya que está en curso un proceso de negociación entre productores, gobierno y otras organizaciones.

Si bien en México, el grado de la responsabilidad ecológica o social de las bodegas aún no es un factor predominante en la decisión de compra por parte del consumidor, los productores afirman que la consciencia del impacto ecológico de sus actividades y la eficiencia en sus operaciones, finalmente redundan en la calidad del producto lo cuál será apreciado por los consumidores. Marcas como Jackson Family Wines, J. Lohr Vineyards & Wines, Rodney Strong Wine Estates, Wente Family Estates, Ravenswood Winery, Robert Mondavi Winery y E&J Gallo Winery, han sido certificadas en alguno o en la totalidad de sus viñedos e incluso en las actividades de la bodega.

El mercado de México se ha abierto a una afluencia de producciones de prácticamente todos los principales países vinícolas del mundo, en dónde el consumidor tendrá la palabra final sobre si atenderá estos aspectos de la producción. De acuerdo a los expertos, los ahorros en costos de producción permitirá enfocar recursos de las bodegas a la calidad, ésto sin duda no pasará por desapercibido en los consumidores. Pero independientemente de ello, California ha demostrado que ha empezado a trabajar en la viabilidad de su industria vitivinícola desde hace más de diez años con una importante visión a largo plazo, que puede ser la diferencia competitiva en los años venideros en ciertas categorías de vinos.

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Vinos de California para disfrutar
La muestra incluyó más de diez importadores y comercializadores, quienes presentaron más de cien etiquetas de vino californiano de diferentes valles.


Meiomi de la familia Wagner es un magnífico Pinot Noir, el nombre significa “costa” en el idioma nativo de las tribus Wappo y Yuki. 100% Pinot noir de diferentes valles: 47% de Sonoma County, 34% de Santa Barbara County y 19% from Monterey County. Añejado por 9 meses en barricas de roble francés de las cuáles el 60% fueron de primer uso.


Un fresco y equilibrado chardonnay de Arroyo Seco, Monterey. Riva Ranch es el nombre del viñedo de la familia Wente, en dónde se ha producido Chardonnay desde la década de 1960. El vino fue añejado por 10 meses en barricas de diferentes países lo que le provee un cuerpo medio pero sin perder su frutalidad.


Del viñedo “La Cruz” es un excelente y frutal pinot noir, fermentado con levaduras nativas y añejado en barricas de roble francés por diez meses por parte de la prestigiada bodega Keller Estate.


Con un nombre peculiar, Predator Old Vine Zinfandel es un vino de naturaleza frutal bien logrado de la región de Lodi producido con fruta de viñas de más de cincuenta años de edad.


Lodi Merlot 181 vino equilibrado con fruta y especies de la región de Lodi, con guarda de cuatro meses en una mezcla de barricas francesas y americanas. Toma su nombre del clon de vid a partir del cual se obtiene la fruta para producirlo.


Vino de complejidad aromática y equilibrio, el Petite Sirah de Napa Valley proviene de viñas de 30 años de edad con 12 meses de reposo en barricas de roble americano.













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Las mujeres en la industria del vino
Del vino que se consume en los Estados Unidos, el 57% es comprado por las mujeres, de acuerdo a cifras actualizadas al 2006 por parte del Wine Institute, organismo que representa a varias bodegas de California en la unión americana. En la reciente edición de Vinexpo en Burdeos, considerada  la exhibición de vinos más importante en la industria, presentaron sus vinos casi cien bodegas francesas, en dónde sus winemakers son mujeres  y justamente en éste evento, el 30% de los visitantes fueron mujeres. Otro dato interesante, casi el 30% de las personas que han sido galardonadas con el título de Master of Wine, la certificación de mayor prestigio en el mundo sobre conocimientos en vino y otras bebidas alcohólicas, la cual requiere recomendaciones de otros miembros de éste selecto grupo, haber obtenido exitosamente el nivel 4 del Wine & Spirit Education Trust y superar la prueba de diferentes y detallados exámenes sobre enología, viticultura y cata a ciegas… son mujeres.

Es imposible negar la importancia de las mujeres en nuestro tiempo para la industria del vino. Sharon L. Forbes, David A. Cohen y David Dean en su estudio “Women and wine: Analysis of this important market segment”, atribuyen la introducción del vino en los supermercado como uno de los factores de mayor incidencia que motivaron un cambio en la decisión de compra en sus vinos por género: cada vez es más frecuente en Estados Unidos e Inglaterra que el vino sea parte de la lista de compras, al lado de otros alimentos y productos, de los visitantes a los supermercados.

Nicole-Barbe Ponsardin

De acuerdo a los expertos, las mujeres son menos influenciadas por las calificaciones de los vinos omnipresentes en revistas y guías, ellas tienden a juzgar al vino como un producto completo. Mujeres con conocimiento sobre el vino toman como un elemento de gran peso la calidad de la bebida, pero además el diseño de la etiqueta, forma de la botella y la filosofía de la bodega son otros aspectos que guían su selección de acuerdo a un estudio del Wine Instute.

Sin  embargo también en el lado de la producción y en la alta dirección de las bodegas vitivinícolas, las mujeres han tomado posiciones de importancia. Nicole-Barbe Ponsardin con 27 años de edad y nula experiencia toma las riendas de la bodega productora de Champagne de su esposo, François Clicquot cuando éste muere en 1805. Nicole convirtió la pequeña empresa familiar rebautizada como Veuve Clicquot-Ponsardin en uno de los más poderosos emporios del vino espumoso mundial. Dirigió la bodega con audacia y tuvo la visión de contar con el apoyo de gente talentosa como Louise Bohne quién le apoyó para establecer una exitosa operación de exportación de su champagne a Rusia e Inglaterra mientras Francia se encontraba mermada por las consecuencias postrevolucionarias y  las guerras napoleónicas.

Josephine Tychson está registrada como la primera winemaker en California al fundar su bodega en 1886 a la edad de 31 años después de la trágica muerte de su esposo. La actriz Lillie Langtry adquirió 4,200 acres de tierra en el Guenoc Valley en 1888 con el objetivo de producir “el más grande clarete en el país [Estados Unidos]” y para tal empresa contrató los servicios de un enólogo francés de la región de Burdeos.

En diversas posiciones, como mujeres de ciencia, mujeres de negocio y emprendedoras han aportado nuevas ideas y formas de producir y vender vino en un mercado cada vez más competitivo

María Penfold llegó a la edad de 15 años como esposa y madre a Australia proveniente de Inglaterra, al lado de su esposo el Dr. Christopher Rawson Penfold. Después de superar dificultades económicas la pareja se establece en la colonia de Adelaide en 1844 y construyen una cabaña de piedra bautizada como The Grange en el fértil valle Magill, en dónde cultivan una serie de hortalizas incluyendo viñas que habían transportado desde Inglaterra. El matrimonio inició la producción de vinos fortificados estilo oporto, pero poco después notan que los claretes y riesling eran más fáciles de producir y vender, empezando así una fructífera bodega en paralelo a la exitosa carrera del Dr. Penfold, quien cae enfermo y muere en 1870 a la edad de 59 años. Para ese entonces el viñedo The Grange había crecido a 60 acres con diferentes variedades incluyendo grenache, verdelho, mouverdre e incluso pedro ximenez. La empresa producía vinos blancos y tintos secos y dulces con un mercado creciente en Victoria y Nueva Gales del Sur. En un afortunado acuerdo con su yerno, María continúa dirigiendo las labores de vitivinicultura en Magill después del fallecimiento de su esposo. María se da a la tarea de comprar nuevo equipo para la bodega, experimentar con nuevas variedades y métodos de producción mientras busca formas de evitar la plaga de la filoxera. Años después se asocia con Joseph Gillard y Thomas Hyland para impulsar la bodega. Penfolds hoy día es una emblemática bodega para Australia y es un importante activo del grupo Treasury Wine Estates y a María Penfold se le reconoce como una de las impulsoras más importantes de la industria del vino en dicho país. Su vino Penfolds Grange se ha convertido un vino de culto entre expertos y coleccionistas de todo el mundo.


A finales de los años sesentas las mujeres empezaron a participar con más frecuencia en las actividades de investigación, operaciones e incluso en la dirección de las bodegas.

Con cierto sentido de rebeldía enológica Zelma Long trabajó en la bodega de Robert Mondavi en Napa Valley, propuso nuevas mezclas, fue pionera en los injertos de vides y en sistemas de conducción de las plantas, cuya influencia empezó a ser notable en el valle y más adelante su conocimiento se aplicó a Sudáfrica, Francia e Israel.

Mary Ann Graf se convierte en la primera graduada con especialidad en Ciencias de la fermentación del departamento de viticultura y enología de la importante universidad UC Davis en 1965. Vanessa Robledo, hija de inmigrantes mexicanos es la primera mujer de ascendencia latina que dirige una bodega de California logrando la posición de presidenta de la bodega Robledo Family Winery. Hoy día ella trabaja como presidenta de Black Coyote Winery y es propietaria mayoritaria de la empresa.

Amelia siguió el consejo que alguna vez le diera su abuela: “ya sea lo que hagas, si tu amas lo que haces y aprendes todo lo que puedas sobre ello, serás exitosa… e independiente de un hombre”. Hoy día Amelia Morán Ceja es presidenta y propietaria de Ceja Vineyards, una empresa familiar enclavada en la región de Carneros en California. Amelia inició su aprendizaje sobre la gastronomía en Las Flores, Jalisco en México con su abuela “Mamá Chepa” a la edad de los 8 años. Años después Amelia junto con su madre y su hermana mayor se unieron a su padre en Rutherford en 1967 empezando una nueva vida rodeada de viñedos.

Trabajando desde pequeña en el viñedo Tokalon de Robert Mondavi conoció a su futuro esposo quien al lado de Amelia, su hermano Armando y sus padres, Juanita y Pableo Ceja crearon Ceja Vineyards en 1980. Para 1999 Amelia se convierte en presidente de la compañía y ha encontrado en sus colaboradores el talento necesario para crear una bodega única: ha ganado por dos ocasiones la distinción “Best Boutique Winery in Napa & Sonoma” por la Napa and Sonoma Valleys Magazine. Uniendo la tradición de México y de Estados Unidos, Amelia combina lo que ella encuentra en la gastronomía y el vino: tradición e innovación.

Amelia Morán Ceja

En Francia, Corinne Mentzelopoulos llega a Château Margaux en 1980, después de una serie de cosechas desastrosas y justamente antes de la fabulosa serie de cosechas de los ochentas empezando con aquella legendaria añada de 1982. Corinne fue una novedad en la industria en aquellos años cuando las mujeres servían y bebían vino, e incluso apoyaban en la cosecha de uva, pero eran una pequeña minoría entre los propietarios de bodegas. Hoy día Château Margaux es una del selecto grupo de las cinco propiedades de mayor prestigio en Burdeos a la par de Lafite-Rothschild, Mouton Rothschild, Latour y Haut-Brion.

Mentzelopoulos toma el control de la bodega tres años después de la compra por parte de su padre al grupo de comerciantes Ginestet en 1977. Con el apoyo de expertos locales, principalmente el director Paul Pontallier, contratado por Corinne se replantaron 30 acres del viñedo y se reconstruyeron las salas de vinificación y almacenamiento.  Apoyándose en la tradición como piedra angular y bajo el liderazgo de ésta mujer extraordinaria, Château Margaux se ha reposicionado como una de las bodegas productoras de los mejores y más preciados vinos del mundo.

La Dr. Laura Catena especialista en terapia intensiva con grados de las prestigiadas universidades de Harvard y Stanford se une en 1996 a la bodega  que ha pertenecido a su familia por generaciones. Asentada en los fértiles valles de Mendoza en Argentina, la bodega Catena Zapata cuenta una larga tradición que se remonta a la llegada del bisabuelo de Laura, Nicola Catena de origen italiano quién parte hacia Argentina en 1898. Alternando sus labores en la Universidad de San Francisco en dónde trabaja como doctora en sala de emergencias y como instructora de nuevas generaciones de médicos, Laura inicia la investigación del suelo para la uva malbec a diferentes altitudes y definiendo las características de cada terroir, idea novedosa para la viticultura del país austral en aquellos años. Poco después Laura se empeña en crear un malbec de clase mundial y dirige un grupo de viticultores para identificar los lotes de viñas de mayor calidad a gran altura dentro de sus viñedos. En el año 2004 estos esfuerzos permitieron la obtención de una fruta extraordinaria que se decidió fermentar directamente en barricas nuevas de roble lo que dio origen a la exitosa línea de vinos Catena Zapata: Nicasia, Adrianna y Malbec Argentina. Incansable mujer que reparte el tiempo entre su familia, su carrera como doctora y como CEO de la exitosa bodega familiar ha encontrado un espacio para publicar el libro “Vino Argento: An Insider's Guide to the Wines and Wine Country of Argentina”. Hoy día Laura ha dado continuidad a los logros de su familia, su padre Nicolás y su hermano Ernesto y ha contribuido de forma importante a que los vinos de Catena Zapata se hayan posicionado entre los mejores del mundo, con propuestas llenas de innovación y calidad con altos puntajes por parte de las revistas especializadas y los principales críticos de vino.

Laura Catena y su padre Nicolás Catena

Las mujeres han tomado un rol de gran importancia en la industria moderna del vino, no sólo son ya una fuerza en el lado del consumo y más de una bodega ha empezado a proponer vinos para atender su particular sensibilidad y forma de evaluar los productos. No se diga en el área de servicio y comunicación de la cultura del vino, importantes sommeliers han impulsado la cultura del vino en México, España y Latinoamérica, falta espacio para reseñar la importancia de su contribución en las últimas décadas. También las mujeres han estado presentes en la historia moderna del vino en el lado de la gestión de las bodegas.

En diversas posiciones, como mujeres de ciencia, mujeres de negocio y emprendedoras han aportado nuevas ideas y formas de producir y vender vino en un mercado cada vez más competitivo. Como en muchas otras áreas industriales y comerciales, la oportunidad pero sobre todo el talento y la pasión de las mujeres han abierto el camino para brillar con luz propia. Quizá la próxima botella de vino que usted descorche, haya sido resultado de la cosecha de fruta celosamente vigilada por una ingeniero agrónoma, haya sido vinificada por una enóloga o ha llegado a sus manos desde el otro lado del mundo gracias a la visión de una mujer de negocios. No es cuestión de género, sabemos que sólo los productos de calidad pueden perseverar en el mercado en nuestros tiempos pero es muy probable que ese vino de calidad que puede disfrutar en su copa, haya sido obtenida por la exitosa colaboración de hombres y mujeres llenos de pasión, visión y arduo trabajo.

¡Salud!
Dr. Salsa











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